Muertes invisibles

Desde el año 2003 se conmemora en el mundo cada 10 de septiembre el Día Mundial de la Prevención del Suicidio. La instancia a nivel global ha permitido integrarse como un espacio de reflexión y conciencia que busca promover internacionalmente el compromiso directo con la toma de acciones que permita evitar y prevenir suicidios en todos los rangos etarios de la sociedad.

En el mundo las cifras no dejan de llamar la atención. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el suicidio representa la segunda causa de muerte entre personas que fluctúan un rango etario de entre 15 y 29 años, siendo incluso la mortalidad producto del suicidio superior a la mortalidad generada por guerras y homicidios según información de la misma OMS. Desde el propio organismo han hecho visibles medidas preventivas eficaces que buscan evitar estos casos entre las que se encuentran el seguimiento y apoyo a pacientes propensos a caer en estados depresivos, la identificación y tratamiento temprano y la información responsable en los medios.

Asimismo uno de los puntos en el que la mayoría de los países está en deuda es el establecimiento de una “estrategia nacional del suicidio”que permita adoptar a nivel nación un enfoque multisectorial integral.

 

En Chile la situación no es ajena. Diariamente mueren 6 personas producto del suicidio, siendo los adultos mayores quienes hoy ostentan la tasa más alta en la sociedad.

Voces anónimas que han sufrido en carne propia los embates de una situación límite y que fallaron en su intento de suicidarse conversaron con Constanza García y Javiera Zamorano respecto a la difícil situación por la que,a nivel de cuerpo y mente, se atraviesa al caer en estos estados críticos.

Desde el año 2017 el Gobierno puso en marcha el Plan Nacional de Salud mental como forma de combatir los casos de suicidios. El proyecto se encausa en la idea de mejorar la asistencia para personas con trastornos y enfermedades mentales, cambiando los procedimientos que han sido utilizados en los últimos años. Tomás Baader, Psiquiatra experto en suicidios, se refirió al proyecto y sus alcances, haciendo énfasis en la falta de recursos económicos otorgados a la salud mental que, a nivel país, dificultan un mejor resultado de este plan.

En Mayo del 2012 la Asamblea Mundial de la Salud adoptó la resolución “WHA65.4”  bajo el “Plan de acción de salud mental”, que toma relación con la carga a nivel mundial que los sectores sanitarios y social de los países deben tener respecto a trastornos mentales y, con ello, la necesidad de una respuesta integral y multisectorial. Asimismo, toma principal atención en lo que respecta tanto a la promoción, prevención, tratamiento, rehabilitación, atención y recuperación de las personas que  caen en este tipo de estados de salud.

Con ello, el principal objetivo planteado por la OMS en concordancia con el Plan de acción descrito, es poder reducir entre el periodo pactado de 2013 hasta 2020 en un 10% la tasa mundial de suicidios en el mundo.

 

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